22 días
aprendiendo a poner LÍMITES
Un proceso online y guiado para romper las creencias negativas sobre poner límites.
Y comenzar a ponerlos con firmeza y amorcito.
PRÓXIMA EDICIÓN NOVIEMBRE | online
No te cuesta decir «NO», te cuesta lo que viene después:
El enfado del otro.
La distancia.
La culpa que sientes.
La sensación de ser “la mala persona”.
Por eso:
Dices que sí y luego te sientes mal.
Te adaptas aunque no quieras.
Aguantas.
Exploras mil formas suaves de decirlo.
Y cuando ya no puedes más… explotas.
Y después llega el arrepentimiento.
Confundimos poner límites con levantar muros con la otra persona.
Con prohibir, castigar, incomodar o hacer daño.
Y por eso nos cuesta tanto hacerlo desde el respeto y el cuidado y terminamos «explotando» o callándonos (mientras nos hierve la sangre por dentro).
Pero un límite no es poner un muro. Es una forma de expresar lo que necesitas sin tener que terminar gritando o desesperada.
En estos 22 días, cambiarás ese foco.
En estos 22 días pondremos el foco en…
-Qué patrón se activa en ti
-Qué estás intentando proteger
-De dónde nace la culpa por poner límites
-Por qué te cuesta tanto sostener la emoción del otro (y la tuya) al ponerlos
-Y cómo empezar a poner límites desde el respeto.
Sin gritos, sin castigos, sin amenazas, sin reproches y sin tener que terminar explotando.
¿Cómo trabajaremos estos 22 días?
PÍLDORAS DIARIAS~AUDIOS
Audios y reflexiones cortas para cuestionarte y replantearte los límites.
A tu ritmo. Máx. 15 min. al día.
SESIONES ONLINE SEMANALES
Encuentros para resolver dudas, compartir la experiencia de lo que cada un@ está viviendo. No es obligatorio asistir.
COMUNIDAD DE
APOYO
Grupo para sentirte acompañad@.
Participas solo si te apetece. Para compartir dudas, avances y logros.
Lo que dicen las personas que lo han vivido:
No era consciente de lo absolutamente NECESARIO que es poner límites, ahora entiendo que es fundamental para establecer Vínculos sanos.
Tenía dudas sobre cómo poner límites sin sentir que estoy siendo «demasiado estricta». Ahora me siento tranquila al ponerlos. Me siento orgullosa de poder observar a mi hija y ver más allá de esa emoción intensa que está sintiendo. También feliz de observar cómo estoy yo para poder acompañar esa emoción y poder darme lo que necesito.
Desde que terminé estoy retomando yoga y meditación. Dedicándome también huequitos para mí. En casa estoy poniendo límites con más facilidad. Y fuera me cuesta más, estoy trabajando en ello (que no es poco). Así que muy contenta.
A mí todo me pareció perfecto, muy trabajado, muy bien expresado y explicado, con muchas facilidades para poder plantear dudas, para ser escuchados, para compartir…. Cada día recibir la píldora era como recibir un regalo, como ponerse al Sol… Como Siempre… Enhorabuena!!
Antes de empezar me sentía pasiva en cuanto a los límites, ahora sé que he de ser activa, que he de accionarme, que son mi responsabilidad.
Comencé el curso muy expectante. Con ganas de aprender a poner límites, pero sin saber muy bien cómo sería. Ahora me siento capaz. Sé que no siempre va a ser fácil y que habrá momentos en los que me cueste, pero al menos ahora sé qué hacer y por dónde tirar. Antes dudaba mucho de si lo estaba haciendo bien y ahora me siento bastante más seguro.
Somos Iria y Rou
Nuestra especialidad son los límites y los vínculos. Durante mucho tiempo, poner límites también fue una asignatura pendiente para nosotros. No los poníamos por el miedo a la reacción del otro.
Llevamos más de quince años formándonos en neuropsicopedagogía, acompañamiento emocional, Gestalt, apego, logopedia y pedagogías activas. Además, trabajamos con la infancia, las familias y otros adultos, integrando una mirada que une lo emocional, lo comunicativo y lo vincular.
Poner límites no va solo de saber cómo hacerlo, sino de poder sostener lo que ocurre cuando lo haces. En ti y en el otro.
